Hábitos en la organización 😾


Ey! Hola! Si hay algo de lo que soy completamente fan y puedo pasar pegada muchísimo tiempo, absolutamente concentrada, es de la organización, (supongo que no tanto como Marie Kondo, claro xd). Sin embargo adoro tener un Bujo para organizarme la vida y crear. Es uno de los momentos en que me relajo. Aunque a algunos les pueda parecer tedioso y un relajo extraño, estar pendiente de lo que debo hacer y tener las cosas ordenadas es una de mis pasiones. No sigo siempre al pie de la letra mis propios planners, pero me siento contenta con saber que al menos tengo un plan y me esfuerzo por obtener esa maravillosa constancia.

Es por esto que, hace un tiempo, me puse a crear modelos sobre lo que uso semanalmente, y como hace poco decidí comenzar un studygram (🌈❤️🤸🏻‍♀️), los compartiré por si alguien necesita una mano. 


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Por lo pronto les puedo decir que iré subiendo, aquí y en mi nueva galería de Instagram, de a poco más ideas, planners, to-do lists, banners y lo que se me vaya ocurriendo. 🍓

Peeero ya que estamos en esto de organización y hábitos, por qué no hablamos un poco de cómo funciona en nuestro cerebro con estos dos puntos (obvio que después de todo no nos iríamos sin aprender algo). 

Oficialmente, según la RAE, la palabra hábito se definiría como: "modo especial de proceder o conducirse, adquirido por repetición de actos iguales o semejantes, u originado por tendencias instintivas". Debes saber que nadie nace con ellos, por lo que se adquieren; no suceden sin ser ocasionados, dependen del medio que nos rodea y se definen por los valores, ideas, sentimientos y experiencias significativas de cada individuo. La página de divulgación científica "Hablemos de neurociencia" explica cómo la instauración de un nuevo hábito es influenciado por un conjunto conductual, cognitivo y emocional en nuestro cerebro. 

La causa de formación de hábitos para Charles Duhhig, autor de dos libros sobre hábitos, es la "fragmentación". Una multitud de fragmentos de conductas en las que confiamos todos los días, que termina por convertirse en una serie de actos llevados a cabo por una rutina automática, lo que hace tan difícil cambiar una conducta que se ha arraigado en nosotros.

La formación de hábitos tiene como fin el ahorro de nuestra energía para enfocarla en otras actividades. Y se forma a partir de tres pasos: 
  1. La señal 
  2. La rutina 
  3. La recompensa 
Las señales podrían ser un detonante de casi cualquier tipo para que nuestro cerebro ponga el piloto automático y el hábito. Un dulce, un anuncio de televisión, un lugar, una hora, un día, una emoción, una secuencia de pensamientos o estar en compañía de ciertas personas, todo eso corresponde a un posible detonante para abandonar nuestra presencia. Las rutinas pueden ser o bien complejas o bien simples, dentro de lo físico, mental y emocional. Finalmente, las recompensas las podemos obtener de sensaciones placenteras, como las que nos otorgan la comida o las drogas. Esto ayuda a nuestro cerebro a decidir si vale la pena recordar en el futuro este bucle en particular.

Con el tiempo, si este bucle corresponde realmente a un mecanismo de ahorro, donde se requiera un pequeño o de ningún raciocinio, es aprendida y automatizada; es decir, se vuelve hábito. 

Por lo que he observado sobre los hábitos de manera general, me he dado cuenta que influye mucho sobre nuestra felicidad saber evaluarlos. ¿Hacer esto me hace sentir verdaderamente feliz? ¿Me ayuda a alcanzar mis metas? Responderse estas preguntas contribuye en saber qué tanto nos aportan o si nos hacen sentir bien con nosotros mismos.

Si al final resulta que debemos cambiar hábitos lo ideal es proponerse el cambio; uno de verdad y con bases, que en serio nos motive. Planificarlo será nuestro siguiente objeto, una vez que estén las cosas claras todo será más fácil. ¡Ahora aléjate de las rutinas! Imagina que quieres dejar el alcohol, no sufras en reuniones sociales en las que está presente esta sustancia, es mejor alejarse hasta que te sientas preparado para no recaer. Después de tanto esfuerzo no olvides felicitarte y compartir tus logros. Vamos, finalmente lo estás haciendo, te mereces esas flores. 

Cambiar hábitos es complicado, requiere de nuestra atención, dedicación y voluntad. Pero al completar la misión vas a ver cómo poco a poco creas un nuevo hábito y cada vez será más fácil y llevadero. Quizá no necesites dejar el alcohol, pero seguro estas indicaciones te pueden servir para cambiar ese algo con el que no estás conforme. 

Buena suerte y besos. 💋💄














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